Historia

La historia completa de la Jarra de Clarete

El torneo de golf profesional más antiguo del planeta, el The Open Championship, el que inició todo en Prestwick en 1860 y desde entonces solo unos pocos años no se ha disputada, entre guerras y contratiempos. Pero en este artículo hablaremos sobre la Jarra de Clarete, el trofeo que se entrega al ganador del abierto británico desde 1972, pero lo primero que tienen que saber es que en las primeras once ediciones de este torneo, no se entregaba este trofeo, se daba un cinturón, pero de eso hablaremos más profundamente en otro artículo, donde diremos porqué se cambió de premio.

St. Andrews, Prestwick y La Honorable Compañía de Golfistas de Edinburgo (Musselburgh) fueron los tres clubs que decidieron comprar un trofeo entre ellos, poniendo diez libras cada uno y a raíz de eso se creó la famosa rotación del Open. Ya en 1928 se creó un trofeo igual, mientras que el antiguo se conserva ahora en el Museo de St. Andrews. Los jugadores que ganan el torneo reciben la Jarra de Clarete durante un año y la devuelven la edición siguiente, a cambio la organización les da un réplica de la copa.

En la Jarra de Clarete, a lo largo de la historia se han vertido bebidas de todo tipo, por ejemplo, Phil Mickelson declaró que había bebido de ella un vino valorado en 40.000 dólares o Greg Norman que también había puesto otro tipo de champagne, eso si, más económico. Otras anécdotas de la Jarra de Clarete fue en 1999, cuando a falta del último hoyo grabaron en dicho trofeo el nombre de Jean Van de Velde, pero el jugador francés terminó con aquel famoso triplebogey que le hizo salir al play-off ante Paul Lawrie, desempate que finalmente ganó el británico.

En 1989 Marc Calcavecchia dijo “¿Cómo va a caber mi nombre en esa copa?” refiriéndose a la longitud de su nombre. Pero como esa, muchas más anécdotas, como que Tom Watson golpeó la Claret Jug haciendo un backswing con un palo de golf o Nick Faldo que decía que guardaba la copa en su cama, para llegar por la noche a su casa y encontrarla allí o la última historia del ganador en 2016, Henrik Stenson, que llevó encima la Jarra de Clareta para dar un paseo por un lago, montando una moto acuática.

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