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No hace tanto en los campos de golf se jugaba así

En la actualidad todos los golfistas estamos acostumbrados a tener en todos los campos de golf a los que vamos marcas en los bordes de las calles que nos indican la distancia que nos queda hasta el green, incluso algunos campo cuentan con medidas en cada aspersor, siendo esto todavía más preciso y cómodo para el golfistas, facilitando y agilizando el ritmo de juego.

Y luego están los libros de medidas que pueden utilizar los golfistas profesionales en algunos de sus circuitos, teniendo a la perfección todas las medidas posibles, desniveles de las calles, slope desde el tee hasta el green, obstáculos e incluso estos últimos años se ha comenzado a utilizar el libro de greenes, el cual te dice hasta el más mínimo movimiento en el green.

Libro de medidas Andalucía Valderrama Masters 2017

Pero no hace tantos años lo que hoy consideramos algo muy necesario e incluso obligatoria en todos los campos de golf del mundo, no era tan normal o incluso la USGA lo veía con malos ojos. Llegando a comunicar (la USGA) en la década de los años 40 que plantar árboles para señalizar los 150, 100 o 50 metros hasta el green no era ilegal, pero que no se disputaría ningún trofeo, que organizasen ellos, en un recorrido que las empleara.

El motivo de dicha organización era que ese tipo de ayuda  al jugador no les parecía adecuado para la práctica del golf. Entonces se pueden imaginar de la forma que jugaban en aquella época los profesionales y no profesionales, A OJO. Lo cual daba bastante imprecisión, siendo clave la interpretación correcta de las distancias.

Se hablaba que Tom Kite o Ben Hogan eran jugadores con un gran sentido de medir distancias y no crean que fue hace tantos años, es cierto que Hogan jugó entre las décadas del 30, 40 y 50, pero en cambio Tom Kite es bastante más reciente, siendo su última victoria en el European Tour en el año 1996.

 

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