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Nueve problemas que te puedes encontrar con tu equipamiento

Estar al día en el mantenimiento de tu equipo, es algo que te puede ahorrar más de un golpe

Muchas veces nos centramos principalmente en entrenar el apartado técnico, sin embargo, esto no quiere decir que haya que descuidar aspectos tan importantes como el apartado mental o el físico, en los cuales los mejores profesionales dedican tantas horas.

Por supuesto, tampoco hay que dejar de lado otros aspectos accesorios, que si bien no son tan cruciales como los anteriores, si que pueden ahorrar más de un golpe y hay que echarle una ojeada de vez en cuando.

Los nueve problemas

1.Tener desgastadas las estrías de los wedges

Si juega unas 40 rondas anuales y practica regularmente, necesita hacer un cambio en sus estrías cada temporada o dos.

2. No tener la varilla de palo adecuada

Si la trayectoria de su bola es baja, puede que venga provocado porque su varilla es demasiado rígida. En el otro lado, si sus golpes tienden a ir demasiado alto, es posible que su barrilla sea demasiado flexible

3. No tener unos guantes en condiciones

Un guante desgastado hace perder agarre con el palo, de esta forma la cara del palo puede llegar con un angulo incorrecto

4. Tener desgastados los tacos de los zapatos de golf

La estabilidad en el swing es fundamental y unos zapatos desgastados puede provocar más de un quebradero de cabeza en este sentido.

5. No tener el loft adecuado en el palo

Según un estudio elaborado por Golf Laboratories Inc., tener una desviación de 1,5 grados en su drive puede costarle al jugador promedio 15 metros de distancia.

6. Mantenimiento de grips

Un error común es pensar que el tamaño del grip está relacionado con el tamaño de la mano. Sin embargo, es su swing lo que debe dictar su medición. En cuanto al desgaste, según Golf Pride, los grips deben cambiarse cada 40 rondas o una vez al año.

7. Quedarse sin batería en su medidor de distancias

Parece algo obvio, pero no por ello menos importante. Y es que tener una pila de recambio es una gran opción. Como dice el refrán es mejor prevenir que curar.

8. Bolas desgastadas

Llega un punto en que contar con bolas de calidad y nuevas es un factor que te puede ahorrar un par de golpes, puesto que le pegas más fuerte y tienes un mayor control

9. No tener la longitud adecuada de varilla

 

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