Las reflexiones de Diego, Noticias

Una experiencia inolvidable en Filipinas

El pasado mes de noviembre el golf me ofreció un regalo que nunca podré olvidar en mi vida, y es que me dio la oportunidad de viajar durante un mes por Filipinas.

La historia empieza con la llamada de un amigo jugador de golf profesional por el mes de agosto, diciéndome que se va a jugar allí y me propnía acompañarlo. Sin embargo, decline esta primera proposición, ya que las condiciones meteorológicas por aquellas fechas no eran las más favorables, iba a caer mucha, mucha lluvia.

Con todo pasaron las semanas y en mi subconsciente había un runrún de arrepentimiento por haber dejado escapar una ocasión que tal vez jamás se repetiría y me prometí que si volvía a surgir no la dejaría esfumarse lloviese, tronase o nevase.

Y sin quererlo ni beberlo mi amigo, que está desarrollando su carrera profesional por todo el mundo con mucho tesón y dedicación, volvió a comentarme sobre si quería ir con él a Filipinas el próximo mes de noviembre y encima hacerle de caddie.

Como bien pueden imaginar mi respuesta estaba clara, un sí rotundo, no podía volver a rechazar la oportunidad de irme a la otra punta del mundo, me encanta viajar y conocer nuevas culturas, con un amigo y encima estar viviendo el golf desde dentro, de primera mano y aprendiendo de los mejores.

Y les puedo asegurar que yo como handicap 4 he aprendido muchísimo, la vida entre el mundo amateur, como periodista y como golfista profesional son mundos totalmente diferentes. Al final si algo no lo vives in situ no puedes saber lo que significa.

Pues bien, durante el mes que pasamos en este magnífico país del sudeste asíatico, el cual les recomiendo encarecidamente que se pasen a visitarlo una vez en la vida por sus paradisiacos paisajes y modo de vivir de la gente, por señalar unos pocos aspectos, disputamos dos torneos.

Los torneos se disputaron en dos campos con unos diseños realmente buenos, siendo uno de ellos, Wack Wack Golf and Country Club un campo con un diseño sublime y me dio esa impresión a pesar de que venía de estar presenciando en directo la victoria de Sergio García en Valderrama unas semanas antes. De verdad, les digo que es una gozada de campo y que merece la pena jugarlo, les reconozco que no sabía que en Asia habían campos de este calibre.

En cuanto a la competición en sí, los resultados no fueron ni los esperados ni los mejores posibles, pero ello no quiere decir que no hayamos sacado cosas positivas de los eventos y que la próxima vez sin lugar a duda los resultados saldrán mejor gracias al bagaje recopilado. Seguro que se sacará algo de haber visto el juego de los viejos perros del circuito, como se suele decir la experiencia es un grado.

Por último, para acabar de redondear una experiencia inolvidable pudimos sacar unos días para visitar y hacer turismo por algunas zonas del país. Un país que parece sacado de las mejores revistas de viajes y es que cuenta con unos paisajes tropicales espectaculares.

¿A dónde me llevarás golf la próxima vez?

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