Pregúntale a Paloma

Cuento de golf en Navidad

¡Hola a todos de nuevo!

Según los expertos, cualquier ejercicio físico libera endorfinas, una de las llamadas hormonas de la felicidad. Esto, en teoría, se traduce en una grata sensación cada vez que hacemos cualquier deporte. Supongo que se trata de una generalización, es decir, no todo el mundo siente lo mismo, o las endorfinas no transmiten siempre la misma información, en todas las actividades que requieran un trabajo físico a todo el mundo.

Una servidora, sin ir más lejos, al realizar alguna actividad física que, aun sabiendo que es buena para mi organismo me cuesta sacrificio, sinceramente, no me hace tener sensaciones placenteras, esa actividad me está costando un esfuerzo que por definición es la fuerza contra una resistencia o dificultad, dificultad que estoy deseando de acabar y que si pudiera permitirme no volvería a realizar nunca.

Sin embargo, el golf debe liberar endorfinas y algo más, que investiguen los expertos, porque siendo un deporte tan complejo, que ofrece tantas dificultades y que hoy lo juegas “bien” y mañana “mal”, ¿que información te envían las endorfinas?, sobre todo cuando estás deseando volver a  ”pasarlo mal”, sencillamente es algo inexplicable. Un caso en el que por estas fechas muchos de nosotros estamos viviendo:

Invierno, 4 grados bajo cero, viento de 40km/h. Lo que solemos llamar un auténtico día de perros, y previsible empeoramiento para los próximos días. Nos llama un amigo para preguntar si queremos jugar un partido, temprano, porque él tiene comida familiar y no puede permitirse llegar tarde.

Dilema: qué ganas tengo de jugar VS qué frío voy a pasar.

Como somos personas coherentes lo sopesamos y ponemos en la balanza pros y contras.

Pros:

  1. Por fin voy a jugar, llevo 15 días sin tocar un palo por este frío.
  2. Igual le gano, conozco sus puntos débiles y solo es cuestión de estrategia.
  3. Ese hoyo que tengo atravesado, esta vez tengo la fórmula perfecta para jugarlo.
  4. Estreno mi nuevo putt, me va a ir de perlas.
  5. Sé positivamente que lo voy a pasar genial.

Contras:

  1. Va a hacer frío

Realidad:

  1. Ha hecho tanto frío que estaban helados los greenes y han retrasado todas las salidas.
  2. Mi amigo ha jugado de mala gana y medio enfadado porque llegará tarde a su comida familiar.
  3. Yo estaba muy desentrenada, llevaba tanto sin jugar.
  4. No ha sido posible ganar a mi amigo, éste entrena y no dice nada.
  5. Ese maldito hoyo, ya no sé qué hacer para sacarle menos de siete golpes.
  6. Todavía no le he cogido el tranquillo a mi nuevo putt, pero es que es nuevo…
  7. La verdad es que lo he pasado fatal, menudo frío, no sé si ha merecido la pena.

Y nos acostamos habiendo cogido un buen enfriamiento, pero deseando volver a jugar para pasarlo… como sea, es igual. ¡Lo que cuenta es jugar!. Las endorfinas me despistan, sólo sé que para jugar al golf sí me dan la información que se espera de ellas.

¡Felices Navidades a todos y jugad, jugad, jugad!

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